Claude programa bien. Le faltan método, presupuesto y buen gusto

Sin agregarle nada, Claude escribe código que funciona. Lo que no trae de fábrica son tres cosas distintas: un método de trabajo, visibilidad de lo que gastás y criterio de diseño.
Hay tres herramientas gratuitas que resuelven una cada una, y las recomiendo las tres. Se instalan escribiendo dos líneas, no cuestan nada, y en el proyecto adecuado cualquiera de ellas te ahorra trabajo de verdad. No hace falta que uses las tres: con una sola que se cruce con lo que estás haciendo ya vale la pena.
Este artículo explica qué hace cada una, cómo se instala, y —la parte que casi nunca se cuenta— qué te cuesta tenerlas puestas.
Antes: qué es una habilidad y qué es un complemento
Si ya sabés esto, saltea la sección. Si no, sin esto el resto no se entiende.
Una habilidad (skill) es una carpeta con instrucciones escritas en texto común. Claude la lee sola cuando detecta que la tarea que le pediste es de las que esa carpeta cubre. No es un programa que se ejecuta: son indicaciones que entran en la conversación en el momento en que hacen falta.
Un complemento (plugin) empaqueta varias habilidades, más comandos que
podés escribir vos con una barra: /algo.
Un catálogo (marketplace) es una lista de complementos que podés instalar. Anthropic mantiene uno oficial, y cualquiera puede publicar el suyo desde un repositorio de GitHub.
Las tres herramientas de acá son complementos, los tres tienen licencia MIT y los tres se instalan escribiendo dos líneas.
1. Superpowers — el método
El problema que resuelve: Claude, por omisión, empieza a escribir código enseguida. Le pedís algo a medio definir y te devuelve una implementación de lo que él entendió, que no siempre es lo que querías.
Superpowers cambia eso. Antes de escribir una línea, para y te pregunta qué estás tratando de lograr. De esa conversación arma una especificación, te la muestra en partes cortas para que la puedas leer de verdad, y recién cuando aprobás pasa al plan.
El plan lo escribe en tareas de dos a cinco minutos cada una, con las rutas de archivo exactas. Después las ejecuta lanzando un subagente por tarea, con revisión en dos etapas: primero si cumple lo especificado, después la calidad del código.
Son catorce habilidades que se activan solas según el momento:
| Habilidad | Cuándo entra |
|---|---|
brainstorming |
Antes de escribir código, para sacar la especificación |
writing-plans |
Con el diseño aprobado |
using-git-worktrees |
Crea una rama y un espacio de trabajo aislado |
subagent-driven-development |
Ejecuta el plan, una tarea por subagente |
test-driven-development |
Prueba que falla primero, después el código |
requesting-code-review |
Entre tareas, con las críticas bloqueando el avance |
systematic-debugging |
Cuando algo falla y hay que encontrar por qué |
finishing-a-development-branch |
Verifica, ofrece fusionar o descartar, limpia |
Se instala desde el catálogo oficial de Anthropic:
/plugin install superpowers@claude-plugins-official
Para quién es: para quien le pide tareas largas y quiere que el resultado sea revisable. Si tu uso es preguntas cortas y cambios de dos líneas, el método te va a resultar pesado.
Un dato que ayuda a decidir: funciona en más de una docena de herramientas además de Claude Code —Cursor, Codex, Gemini CLI, Copilot CLI— así que lo que aprendas no se pierde si cambiás de entorno.
2. context-optimizer — el costo
El problema que resuelve: no tenés idea de en qué se te va la plata.
Cada vez que Claude lee un archivo, ese archivo entra en la conversación y se paga. Y se sigue pagando en cada turno siguiente, porque la conversación se reenvía completa. Un archivo de configuración que miró una vez “por las dudas” te sigue costando veinte turnos después.
Este complemento registra en silencio cada lectura, cada edición y cada búsqueda. Con eso arma un perfil de tu forma de trabajar y te dice qué archivos usaste de verdad y cuáles fueron gasto puro.
Los comandos que más rinden:
/cco # Una sola pantalla: presupuesto, gasto, desperdicio
/cco-overhead # Qué te cuesta arrancar cada sesión, antes de escribir nada
/cco-claudemd # Revisa tu CLAUDE.md y marca lo que sobra
/cco-coach # Le pone nota a tu instrucción y sugiere cómo mejorarla
/cco-pack # Arma la lista mínima de archivos para una tarea
Se instala así:
claude plugin marketplace add egorfedorov/claude-context-optimizer
claude plugin install claude-context-optimizer@cco
Lo que sí conviene aclarar: el proyecto afirma que una sesión promedio desperdicia entre el 30 % y el 50 % de los tokens en archivos que se leen y nunca se usan. Es la cifra del autor, medida con su propia herramienta, no una medición independiente. La forma honesta de tomarla es como una hipótesis que podés verificar en tu propio caso, que es justamente lo que la herramienta te deja hacer.
Dos detalles que muestran que está al día: conoce los precios de Opus 5, Sonnet 5, Haiku y Fable 5.1 por separado —cada modelo cuesta distinto y factura la caché distinto—, y sabe que la caché de contexto hoy dura una hora y no cinco minutos, que era lo que suponían las versiones anteriores.
3. ui-ux-pro-max — el diseño
El problema que resuelve: Claude sabe escribir CSS, pero no sabe qué se ve bien. Le pedís una página y sale algo que funciona y parece una plantilla de 2015: los colores no combinan del todo, las tipografías no pegan, los espacios son arbitrarios.
Eso pasa porque diseñar no es escribir código: es tomar decisiones que dependen de conocimiento acumulado. Esta habilidad le pasa ese conocimiento en forma de catálogo:
- 79 estilos de interfaz que puede buscar por nombre
- 192 paletas de color
- 74 combinaciones de tipografías, sobre 1.934 fuentes de Google aprobadas
- 119 pautas de experiencia de uso
- 25 tipos de gráfico y 22 combinaciones de tecnologías
Con eso, cuando le pedís una página, primero genera un sistema de diseño completo —patrón de la página, estilo, paleta, tipografías, escala de espacios— y recién después escribe el código.
Se instala con:
/plugin marketplace add nextlevelbuilder/ui-ux-pro-max-skill
/plugin install ui-ux-pro-max@ui-ux-pro-max-skill
Y se activa sola cuando pedís algo de interfaz. No hace falta invocarla:
Armá una página de inicio para mi producto
El límite que tiene: te da un punto de partida muy por encima del que Claude alcanza solo, pero es un catálogo de opciones conocidas. No va a inventarte una identidad visual propia. Si lo que buscás es que tu sitio no se parezca a ningún otro, esto te acerca al promedio alto, no a lo distintivo.
Lo que cuestan
Acá está la parte que las páginas de estos proyectos no mencionan, y que conviene tener clara antes de instalar los tres de una.
Todo lo que agregás ocupa lugar en la conversación. Las instrucciones de un complemento, la lista de sus comandos y las descripciones de sus habilidades se cargan en cada sesión, antes de que escribas la primera palabra. Es un costo fijo que pagás siempre, uses o no esa herramienta ese día.
Con tres complementos instalados ese piso deja de ser despreciable. Y hay algo que se nota poco: cuanto más ocupado está el contexto con instrucciones, menos lugar queda para tu código, que es lo que realmente importa que el modelo tenga presente.
La buena noticia es que la segunda herramienta mide exactamente eso:
/cco-overhead
Ese comando audita el piso fijo de cada sesión —instrucciones del sistema,
complementos, agentes, tu CLAUDE.md— y te dice cuánto ocupa cada cosa. Es la
forma de decidir con un número si las otras dos te están rindiendo.
En qué orden los instalaría
Primero context-optimizer, y solo. Usalo una semana como está. Sin una
medición previa no vas a poder saber si lo que agregues después mejora algo o
lo empeora.
Después el que resuelva tu problema real. Si tus pedidos salen distintos de
lo que tenías en la cabeza, Superpowers. Si tus pantallas funcionan pero se ven
mal, ui-ux-pro-max. Uno a la vez, midiendo con /cco-overhead entre uno y otro.
Los tres juntos desde el primer día, no. Es la forma más rápida de terminar con un contexto lleno de instrucciones, sin saber cuál de las tres te está sirviendo y cuál solo te está ocupando lugar.
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